jueves, 18 de marzo de 2010

EL SUEÑO Y SUS MECANISMOS

Los sueños son válvulas de seguridad para permitir que nuestro espíritu regrese a su estuche-pijama de carne.

Cuando nos ponemos a dormir y alcanzamos cierto estado de relajación, nuestro espíritu abandona el pijama y se va a "pasar un rato" por su campo vibratorio especifico. En ese plano, revisa las lecciones del día desde cada plano de conciencia (el repetido fenómeno de la fase REM -movimiento rápido de los ojos- es una sombra de ese proceso interno, que realiza el alma en cada uno de los cuerpos o sensores: físico, emocional y mental).

A pesar de los muchos experimentos realizados, la ciencia aun no ha podido penetrar en ese recinto blindado por no existir el puente de conexión a nivel físico.

Al regresar al cuerpo físico, se han hecho ensayos que responden en parte los impulsos emitidos por diferentes máquinas, para que el cerebro los captara y después los relatara; pero en realidad, sólo han podido aclarar algunos aspectos de éstos, no lo que acontece en los niveles más allá de la mente. Quizás algún día se consiga y se logre constatar la existencia de un alma rectora que interactúa con el cerebro y la mente.

¿Como se produce el desprendimiento del espíritu?

Cuando se ha alcanzado la frecuencia definida y la relajación es suficiente para que se abra el chakra determinado por el estado evolutivo de cada cual. Para la inmensa mayoría de la humanidad esa puerta es el plexo solar. Para los místicos y gentes de buena voluntad la puerta es el corazón. Para aquellos con espíritu creador como artistas, escritores, etc., su puerta es el chacra laríngeo. Para los científicos e investigadores, la puerta adecuada es la que proporciona el chacra ajna o tercer ojo. Para los discípulos e iniciados, la puerta de salida-entrada es el chacra coronario, en la cima de la cabeza.

Como vemos, por esa puerta determinada para cada cual, se puede escapar y retornar el espíritu, quedando sólo en la cama el cuerpo físico y el primer nivel del cuerpo vital "conocido como el vigilante silencioso" (Ése decretará el retorno del espíritu al cuerpo físico, en caso de algún acontecimiento extraordinario, externo o interno). El cable que conecta ambos extremos es el conocido como "cordón de plata".

¿Cual es el proceso de retorno?

Cuando se ha acabado el período de descanso y no ha habido la necesidad de un despertar súbito, por ejemplo el empleo de un artefacto despertador, la entrada en el pijama corporal es suave y ni siquiera se produce un sueño de seguridad.

Cuando se duerme profundamente y se interrumpe el sueño; para evitar que el organismo decrete el estado de emergencia ante un timbrazo, el cerebro decreta un sueño para desviar la atención consciente hacia la acción de una película o acontecimiento que se proyecta y el individuo se identifica tanto con esas escenas, que el espíritu puede entrar sin riesgo alguno.

Cuando en el transcurso de la noche, pululamos por el plano astral, podemos tropezarnos con entidades malignas o juguetonas que pueden emitir ondas consideradas negativas y por miedo a ellas, tratamos de huir hacia el lugar que mas conocemos "en esos momentos"... es decir el pijama, y, lo que normalmente es un sueño, se convierte en una pesadilla.

Aquí valdría una receta "NUNCA TENER MIEDO DE NADA NI DE NADIE". Somos un pequeño dios que esta aprendiendo a ser un dios omnipotente y por lo tanto inatacable por espíritu alguno.

¿Que pasaría si el espíritu se encuentra con la puerta cerrada?

¿O incluso tomar conciencia del cuerpo físico sin que el espíritu haya entrado aun en el pijama?

La primera impresión es que el cuerpo es de cuero duro... incapaz de mover un solo músculo, cualquier esfuerzo resulta inútil (útil si se adquiere práctica, aunque no lo recomiendo). La única receta válida, es relajarse y permitir que el sueño y la relajación arreglen el proceso de entrada normal en el pijama. Este síndrome es conocido como parálisis del sueño.

En caso de que pudiera entrar pánico, la mejor solución es suministrar un tranquilizante endovenoso, advirtiendo al paciente de lo que se le va a administrar y asi evitar que su pánico se incremente.

La primera vez que tuve esa experiencia, fue muy interesante, ya que tomé conciencia de mi cuerpo y noté que el espíritu no estaba dentro. (Es el comienzo de la continuidad de conciencia).

Examiné mi cuerpo. Era como de piedra, parecía que un brazo pesara mil kilos.

Ordené al espíritu que regresara, y, como no lo hacía, le amenacé con mover el dedo pulgar del pie derecho.

Seguía sin regresar el espíritu, así que intenté mover el dedo en cuestión; pero resultaba imposible, así que se me ocurrió amenazar, "si no regresas inmediatamente, abriré el ojo derecho"

Lo que ocurrió seguidamente, me dejó toda la noche sin dormir. Mi espíritu regresó, produciendo como un terremoto a lo largo de mi cuerpo, (el chakra de entrada estaba parcialmente cerrado)

Este fue el inicio de una larga serie de experimentos en esos planos que fue muy divertido e instructivo.

Durante más de tres años me despertaba a las 4 de la mañana (hora en la que “normalmente” abandonamos el ashram y deambulamos por los planos más densos y revisamos las lecciones del día) e iniciaba una excursión “casi consciente” por los campos más sutiles de la Vida. Durante ese periodo de aprendizaje, tuve una seria muy interesante e intensa de contactos, enseñanzas, visitas, etc.

Me parece recordar que la primera fue una entrevista consciente con mi Maestro. No fue una entrevista digamos normal ni amistosa en los términos que humanamente podríamos clasificar de amistosa. Fue más bien una entrevista que califiqué de “impersonal”. Fue cordial y a la vez fría. No sé cuál sería el término que mejor podría resumir ese encuentro.

Luego siguieron otras experiencias más prácticas. Enseñanzas que podría aplicar en mi vida de trabajo y servicio grupal. Aprendí el arte de la sanación, aunque por falta de conexión más elevada con el espíritu o cuerpo búdico, sólo recuerdo un 66 por ciento de lo aprendido. Cosa curiosa, pues Vicente Beltrán solía decir que cuando nacemos renunciamos al 66 por ciento de nuestra conciencia divina. Eso tiene una explicación al dividir el antakarana en tres partes, la que va del cerebro al cuerpo mental concreto, la que va del cuerpo mental concreto al abstracto y la que va del nivel abstracto al alma.

Pero la respuesta más contundente me llegó en una de esas incursiones, en las que por primera vez tuve el enorme privilegio de ver a Cristo. Me arrodillé ante Él y en un segundo comprendí todo el montón de interrogantes que había ido formulando y acumulando en mi cuerpo mental. La respuesta fue sencilla y esclarecedora a la vez: No me salían las cuentas por haber renunciado a los resultados…

Imagino que es lo que sucede a la inmensa mayoría de aspirantes, no encontramos las respuestas a nuestras in.quietudes y esfuerzos por haber renunciado de forma consciente (a nivel del alma) a obtener resultados, aunque a este respecto me cabe añadir que el hecho de intentar conectar con el alma o con el Maestro es ya una respuesta al contacto con el alma.

En los sueños esotéricos (que recomiendo anotar cuidadosamente en una libreta al efecto, incluyendo la fecha y la fase lunar) intervienen varios factores que nos ayudarán a conocernos mejor. Los elementos indican el tipo de lección que estamos abordando en esta vida.

Los de tierra nos indican que estamos revisando las necesidades corporales y cómo nos afectan en nuestro devenir.

Los de agua nos indicarían los tipos de emociones y sensaciones que nos están ocupando. Si las aguas están turbias indican que esos placeres emocionales no son de tipo elevado o que están sucios por cuestiones de sexo, poder, etc. Si las aguas están agitadas indicarían que la mente trata de comprender esas emociones. Si el agua está caliente o hierve sería indicador que la mente concreta trata de controlar las emociones.

Los sueños de fuego son lecciones relativas al cuerpo mental y sus secretos. El control de la mente, el tratar de comprender los secretos del fuego y la resistencia de los cuerpos a las quemaduras, etc. Hay que comprender que lo que tratan de enseñarnos esos sueños es lograr un control estricto de las sensaciones en todos los planos para cuando seamos sometidos, en los encuentros ashramicos, para soportar las pruebas en todos los niveles etéricos planetarios.

Los sueños de aire tienen que ver con la mente abstracta, con el miedo a volar más allá de la seguridad de lo conocido. Este fue durante casi toda mi vida el reto impuesto por mi alma. Siempre estaba ante la disyuntiva de tener que volar; pero el miedo me proyectaba una y otra vez a la cama y entraba con un estado de agitación al cuerpo, hasta que un buen día se presentó mi última oportunidad y decidí volar. Fue una sensación de felicidad magnífica.

A partir de aquel momento empezó una serie de vuelos, cada vez más perfectos, más rápidos y difíciles. Un buen día el Maestro nos rogó, estaba acompañado por mi esposa, que nos preparásemos, ya que íbamos a volar a la velocidad de la luz.

Dio la orden de partida; pero un pequeño descuido de un escaso segundo truncó el experimento y el Maestro nos rogó la máxima atención, ya que si no fuera así, no nos volveríamos a encontrar nunca más. Recuerdo que insistió en que antes de llegar al cuerpo físico para regresar a él, deberíamos de frenar y reducir la velocidad a cero, ya que podríamos arriesgarnos a destruir el cuerpo.

Mi entrenamiento seguía bastante bien hasta que un día le pregunté al Maestro si podía volar a la velocidad del pensamiento, a estar allí en donde yo quiera al instante. El Maestro me dijo que no era posible, una por mi apego al cuerpo físico y otra debido al “círculo no se pasa del planeta”.

Luego tuve un par de sueños más relativos a la electricidad. En el primero de ellos el Maestro me decía que era inocua para los cuerpos; pero yo le acabé demostrando que algunas veces puede ser perjudicial si se juega con ella. La segunda me vi obligado, después de huir en un par de ocasiones, a tolerar que la energía de un rayo atravesara mis cuerpos y ver que esa prueba no me afectaba para nada la integridad corporal, sólo fué un susto; pero superé la prueba y quizás perdí el miedo...?

Los cuerpos tienen sus correspondientes símbolos que podemos reconocer durante los sueños, también los colores del entorno o las vestiduras nos ayudarán a reconocer los símbolos implicados en esos sueños:

El cuadrado tiene que ver con el cuerpo físico, el triángulo con el cuerpo emocional y el círculo con el cuerpo mental.

Los colores de los decorados y el color de las piedras preciosas o semipreciosas que aparecen, nos indican la clase de energía que estamos asimilando o que están condicionando nuestros cuerpos.

El color rojo o anaranjado corresponde a la energía de primer rayo, el rayo de poder.

El color azul corresponde al segundo rayo, el rayo del amor.

El color verde corresponde al tercer rayo, el rayo de la inteligencia activa.

El color amarillo corresponde al cuarto rayo, al rayo de la armonía o del conflicto.

El color azul índigo corresponde al quinto rayo, el rayo de la investigación y de la ciencia.

El color rosa corresponde al sexto rayo, el rayo de la devoción.

El color violeta corresponde al séptimo rayo, el rayo de la magia y del ceremonial.

Hay sueños en los que se acepta comunmente que es un sistema del organismo para revisar las lecciones del día y así obtener una limpieza o higiene mental. Eso sueños, digamos normales, no tienen nada que ver con los sueños mas elevados o esotéricos. Sueños en los que recibimos algún tipo de lección o de mensaje.

El que más me impactó sucedió el 17 de febrero de 1991. Eran las 06:35 horas. La escena se desarrolló en las afueras de Constantinopla, la hoy Estambul. En la cima de una pequeña colina había una escena que me llamó la atención. Le pregunté a un niño que estaba cerca del lugar y me contestó que Cristo se habia desposado con María.

La siguiente escena Cristo estaba sentado en una cùpula de un edificio cerca del puerto de Barcelona. Yo estaba con un amigo, quien se fue a buscar a sus amigos mientras que Yo (alma) me dirigí hacia Cristo y en una pequeña mirada me consoló y llamó a todos los discípulos del mundo a trabajar en los lugares y posiciones en que se hallaren.

Cristo había tomado cuerpo físico y esto me hizo saltar de la cama e ir al ordenador para levantar la carta astral de aquel insigne momento.

Era luna nueva de acuario. Sol en acuario, Ascendente acuario y la luna (el pasado) estaba en piscis.

Bien sabemos que Él no está condicionado por las energías cósmicas; pero es aceptado que serán las que usará para su próximo mensaje de fraternidad y de justicia para todos.

Para la interpretación correcta de los sueños también se pueden usar herramientas adicionales, aparte de la simbología, ejemplos: astrología, tarot, numerología, etc.

Expondré un par de sueños en los que he tenido que usar diferentes herramientas, El primero se refiere a la astrología.

Durante un programa de Radio Barcelona acerca de los sueños, abrimos el micrófono a los oyentes y cada cual expuso su sueño y los estuve interpretando sin problema alguno hasta que una señora explicó uno de bien raro.

Soñaba que estaba perdida en un laberinto, no tenía forma de encontrar la salida; pero en la placita del medio había una estatua de hombre, hecha de espinas, que constantemente le tendía la mano; pero ella se negaba a aceptar esa ayuda.

Yo no encontraba explicación alguna; pero en un segundo de silencio se me ocurrió preguntarle por su signo astrológico. Dijo ser Leo... con lo cual se me iluminó la respuesta.

Ud. es leo y como buena leo quiere hacer todo por Ud. misma. Acepte la ayuda que le puedan brindar los demás y podrá encontrar la salida más facilmente.

En este sueño, fue imprescindible el uso del tarot para descifrar con exactitud el significado del sueño:

Estaba como mi amigo (la personalidad) nadando por las aguas del puerto de Barcelona. Mi amigo me dice que se va a buscar tesoros al fondo del puerto y yo (alma) le digo que los tesoros se escuentran entre el agua y el aire (entre las emociones y los pensamientos). Mi amigo toma aire y se hunde en las aguas y yo empiezo a encontrar multitud de joyas flotando en el agua. Lleno los bolsillos de mi bañador y tambien lleno las manos de joyas de todos los colores y formas.

La policia se percata de mis hallazgos y me lleva a la comisaría donde mi padre hace de carcelero (en su vida real fue policia y tambien juez de paz) y me ofrece la libertad con tal de que le venda una gran esmeralda por 153 euros... acepto encantado diciendole que yo se la compro por 1.000 euros. y me voy de la comisaría portando la esmeralda en un carretón para seguir buscando joyas...

Yo entendia en un principio que le estaba pagando a mi padre la perfección por su esmeralda, (piedra preciosa de color verde que representa el tercer rayo de inteligencia activa), que le estaba pagando por haberme enseñado perfectamente en el plano fisico (10), en el plano emocional (x10) y también en el plano mental (x10), total 10 x 10 x 10 = 1.000; pero seguían sin entender aquella extraña cifra, 153 hasta que le comenté el sueño a mi buen amigo Emili Gonzalez y me dijo que representaba la carta 17, la estrella multiplicado por 9, el número del hombre perfecto en el plano físico. Así que mi padre me dió la guía perfecta, la estrella guía de la vida.

A continuación expongo un “sueño mágico”. Lo hago de la misma forma que lo registré en 1987. Siento que esté todo en mayúsculas.

Lo curioso de este sueño es su carácter mágico. Te invito a descifrarlo y a comentarme lo que ha significado para ti. Estoy seguro de que puede gustarte la interpretación que le puedas encontrar.


OCTUBRE DE 1987.

SOY ELEGIDO POR UN GRUPO DE SACERDOTES COMO EL UNICO EN EL MUNDO CAPAZ DE DESTERRAR EL MAL COSMICO DE LA TIERRA. ME CONVENCIERON DICIENDOME QUE YO ERA UN SACERDOTE ESPECIAL, UNA ESPECIE DE MAGO. ACCEDI Y ME NOTIFICARON QUE EL MAL COSMICO ESTABA ANCLADO EN UNA PIRAMIDE Y QUE CREIAN QUE HACIENDO UN RITUAL ESPECIAL CON TRES SACERDOTES Y YO AL FRENTE CANALIZANDO Y AUMENTANDO SU ENERGIA. HABIA QUE RECITAR TRES MANTRAMS, YO LES DIJE QUE TENIA MUY MALA MEMORIA Y QUE PREFERIA QUE EL SACERDOTE DEL ANGULO LOS ESCRIBIERA EN DOS HOJAS DE PAPEL (EL PRIMER MANTRAM NO LO RECUERDO, EL 2º ERA "POR EL PODER LIBERADOR DEL BUDA" Y EL 3º ERA LA GRAN INVOCACIÓN) ESTOS TRES MANTRAMS HABÍA QUE RECITARLOS TRES DÍAS SEGUIDOS Y EXACTAMENTE A LA MISMA HORA. NOS PUSIMOS LOS TRES SACERDOTES FORMANDO UN ROMBO FRENTE A LA PIRÁMIDE. EL SACERDOTE FRENTE A MÍ ENTONÓ LOS MANTRAMS Y DESPUÉS DE ESTO SE ADELANTÓ Y SE PUSO DETRÁS MÍO. ME PASARON SU ENERGÍA A LA QUE YO AGREGUÉ MI ENERGÍA Y LA ENERGÍA CÓSMICA Y PROYECTÁNDOLA TODA JUNTA CONTRA LA PIRÁMIDE, LA DESTRUÍ, PRODUCIENDO UN GRAN EXPLOSIÓN Y COLAPSO DE LAS PIEDRAS.

EN ESTE PRIMER DÍA, ESTABA A SOLAS CON LOS SACERDOTES.
EN LA SEGUNDA OCASIÓN, AL DÍA SIGUIENTE A LA MISMA HORA HABÍA VARIOS DISCÍPULOS QUE HABÍAN VENIDO PARA OBSERVAR LA CEREMONIA. REPETIMOS EL CEREMONIAL Y LA INVOCACIÓN. TAMBIÉN SE PRODUJO LA EXPLOSIÓN Y FUEGO EN LA PIRÁMIDE, QUEDANDO PRACTICAMENTE REDUCIDA A ESCOMBROS.
EN LA TERCERA OCASIÓN HABÍA UNA MUCHEDUMBRE CONGREGADA A NUESTRO ALREDEDOR, OBSERVANDO EL GRUPO DE SACERDOTES (POR CIERTO YO IBA VESTIDO CON UNA CASULLA MUY BONITA Y RESPLANDECIENTE CON ADORNOS DE ORO). HABÍA MUCHAS RISOTADAS Y LA GENTE ESTABA HABLANDO. EL PRIMER SACERDOTE, EL QUE RECITABA LOS MANTRAMS NO LOGRABA IMPONER SILENCIO, Y, COMO LA FATÍDICA HORA SE ACERCABA, LE TOMÉ LAS HOJAS DE PAPEL Y AL EMPEZAR A ENTONAR "POR EL PODER LIBERADOR DEL BUDA", UNA NIÑA SITUADA A MI IZQUIERDA, EMPEZÓ A REIR A CARCAJADAS, Y YO, MUY ENFADADO Y, A PESAR DE MIS AMENAZAS, LAS RISOTADAS SEGUÍAN, POR LO QUE LA LANCÉ UN RAYO A LAS PIERNAS; PERO AL HACERLO SE ME GRITÓ QUE EL TIEMPO HABÍA TRANSCURRIDO, POR LO QUE ME GIRÉ Y AUN TUVE TIEMPO DE LANZAR UN RAYO CONTRA LOS RESCOLDOS DE LA PIRÁMIDE.
ME DESPERTÉ CON LA SENSACIÓN DE FRACASO...
EL SÍMBOLO MAS EVIDENTE ES QUE SE TENDRÍA QUE HABER GUARDADO EL SECRETO DEL CEREMONIAL Y DEL LUGAR Y MOMENTO DE REALIZARLO... AUNQUE HAY OTROS ASPECTOS OCULTOS EN ESTE SIMBOLO.

Seguiremos ampliando esta guía de los sueños con tus preguntas o experiencias oníricas, que ya ves que tienen mas profundidad de la que se adjudica en los gabinetes psicológicos.